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02 de marzo de 2026 · 5 min de lectura

PRL básica: qué es, quién debe hacerla y por qué la pide tu empresa

La Ley 31/1995 regula la Prevención de Riesgos Laborales en España. Qué obligaciones tiene la empresa y qué cubre la formación básica.

El marco legal: Ley 31/1995 y RD 39/1997

La Prevención de Riesgos Laborales (PRL) en España se regula principalmente por la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, desarrollada por el Reglamento de los Servicios de Prevención (Real Decreto 39/1997). Esta normativa establece que la empresa tiene el deber de garantizar la seguridad y la salud de sus trabajadores en todos los aspectos relacionados con el trabajo, lo que incluye informar y formar a su plantilla sobre los riesgos de su puesto.

El artículo 19 de la Ley 31/1995 obliga específicamente a que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación como cuando cambien sus funciones o se introduzcan nuevas tecnologías o equipos de trabajo.

¿Qué diferencia hay entre formación básica, intermedia y superior?

La normativa distingue distintos niveles formativos en PRL. El nivel básico —el más habitual y el que cubre la mayoría de puestos— da una base general: identificación de riesgos comunes, uso de equipos de protección individual (EPI), señalización de seguridad y actuación ante emergencias y primeros auxilios.

Los niveles intermedio y superior están orientados a quienes van a asumir funciones específicas de prevención dentro de la empresa (técnicos de prevención, responsables de servicios de prevención propios), y requieren una formación más extensa y especializada que no sustituye, sino que se suma, a la formación básica.

¿Por qué la pide una empresa si el trabajador no lo cree necesario?

Es habitual pensar que la PRL básica solo aplica a sectores como construcción o industria, pero la ley cubre a cualquier trabajador: desde una mala postura mantenida frente a una pantalla hasta el estrés laboral entran dentro del concepto de riesgo laboral que la normativa obliga a prevenir.

Para la empresa, exigir esta formación no es solo una cuestión de cumplimiento normativo: reduce accidentes, protege a la plantilla y limita su responsabilidad ante una inspección de trabajo o un accidente laboral, ya que puede demostrar que informó y formó adecuadamente a su personal.